A poco más de un año de la entrada en vigencia del Documento Único de Tránsito (DUT) para hacienda en Entre Ríos, indicadores relevados en el sistema y otras fuentes públicas precisas, dan cuenta de que el sector crece a partir de la eficiencia en el manejo del rodeo.
“Hay una mejora en el dinamismo de la ganadería en la provincia”, afirmó Guillermo Bernaudo, ministro de Desarrollo Económico, al dar cuenta de la información. El equipo técnico de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la provincia, evaluó información de los últimos 20 años y determinó que en 2024 y 2025 la relación entre terneros y vacas es cercana a 66 por ciento, cuando índices históricos anteriores marcaban porcentajes por debajo del 59 por ciento. Es decir, se están produciendo más animales con la misma cantidad de madres.
El director de Producción Animal, Martín Sieber, destacó que dicha relación se da con la misma cantidad de vacas del promedio de los últimos 20 años (1,8 millones de cabezas), y se registraron en estos dos últimos años aproximadamente 1,2 millones de terneros (promedio últimos 20 años = 1,080.000).
En concreto, la relación ternero/vaca reflejados en la página oficial de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Nación, como también en la carga datos de las últimas campañas sanitarias de la Fundación de Lucha Contra Fiebre Aftosa de Entre Ríos, muestran un número creciente para la provincia en lo que respecta a la mejora en la eficiencia de los rodeos de cría, eslabón esencial de la cadena.
A su vez, datos registrados en el DUT permiten definir que 2025 es el año de mayor movimiento de terneros de los últimos 20 años, lo que verifica esta mejora relativa de índices productivos de los ganaderos de cría de la provincia. El rodeo entrerriano cuenta aproximadamente con 4,450 millones de cabezas bovinas, y su composición es de 41% de vacas; 27% terneros; 9,34% novillitos; 8,64 % novillos; 6,97% vaquillas; 4,88 % vaquillonas; 1,80% toros; y 0,53% toritos.
Por otro lado, la cantidad de cabezas enviadas con destino faena oscilan en un millón de animales por año y en 2023 se muestra con el número más elevado de animales trasladados con dicho destino. Sieber razonó al indicar que tal cosa sucedió “motivo de la extrema sequía vivida en 2022 y 2023”.
Ponderó, además, que, si bien la faena de hembras creció a nivel nacional y en la provincia llegó a su récord en 2023, con 484.323 cabezas hembras a dicho destino, el stock ganadero de vacas madres se mantiene en el promedio histórico.
A partir de la información estadística evaluada, este aumento relativo de la relación entre terneros y vaca, encuentra su explicación en múltiples factores como, por ejemplo, que la categoría vaca encontró nuevos mercados interesados en dicho producto con lo cual ejemplares improductivos fueron descartados, aumentando así la eficiencia de los rodeos. Se suman la previsibilidad y buenas perspectivas del negocio ganadero; el cambio de paradigma en el productor, incorporando asesoramiento y tecnología en los rodeos; competitividad de la ganadería; y notable esfuerzo de los productores en recuperar sus pasturas luego de aquellos duros años de extrema sequía.
Detectaron una pistola 9mm cargada y estupefacientes durante controles por seguridad deportiva.
En un operativo efectivos del Escuadrón 56 “Gualeguaychú” controlo ayer un ómnibus que trasladaba hinchas hacía Uruguay. El procedimiento, realizado en la sección “Puerto Unzué”, permitió el secuestro de una pistola semiautomática y dosis de cocaína y marihuana.
El hecho ocurrió en el kilómetro 38 de la Ruta Nacional 136. Durante la inspección del transporte, los uniformados hallaron primero envoltorios de droga en el sector del baño. Este hecho determino profundizar la requisa en compartimientos del interior. Un gendarme notó una irregularidad en los tornillos del habitáculo del aire acondicionado, tenían diferentes profundidades.
Al desarmar el panel del cableado, los agentes descubrieron una pistola calibre 9mm oculta. El arma tenía el cargador colocado con 15 municiones listas para el disparo.
El Juzgado Federal de Gualeguaychú tomó intervención inmediata. Ordenó el secuestro del armamento y los estupefacientes por infracción a las Leyes 23.737 (Drogas) y 20.429 (Armas y Explosivos).
Son datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
El cierre de empresas no se detiene: en octubre fueron 912 menos. Y acumula en esos 10 meses de 2025 una pérdida neta de 8.830 empleadores, con su incidencia negativa sobre el empleo.
De acuerdo a los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en relación a noviembre 2023, mes base para evaluar la gestión del Gobierno de Javier Milei, el sistema de riesgos del trabajo sumaba 512.357 empleadores y 9.857.173 trabajadores. En octubre 2025, el sistema contabilizó 491.311 empresas y 9.584.566 trabajadores.
En consecuencia, en los esos 23 meses, se produjo una caída neta —entre altas y bajas— de 21.046 empleadores o “unidades productivas” que emplean a uno o más trabajadores. Y disminuyó 272.607 el total de trabajadores o empleados.
“Por unidades productivas se entiende a entidades, empresas u organismos públicos o privados que reúnen a una o más personas trabajadoras, y que producen bienes o servicios”, aclara la SRT. Se trata del seguro de riesgos del trabajo obligatorio.
Las áreas más castigadas en términos de empresarias fueron las vinculadas a la construcción (1.797 empresas menos), la industria manufacturera (-2.238 menos), comercio (-4.184 menos), servicios inmobiliarios (-3.057) y servicio de transporte y almacenamiento (- 5.042).
Con 512.357 al finalizar 2023, hubo una caída del número de empresas hasta mediados de 2024 como consecuencia de la devaluación y de la “motosierra” que afectó en especial a la construcción por la paralización de la obra pública y privada y al empleo público.
Luego hubo una lenta recuperación que se detuvo en septiembre, Lo mismo pasó con el número de trabajadores: de 9.857.173 al final de 2023, en diciembre 9.641.700. Luego continuó el retroceso a un ritmo menor y se aceleró este año recesivo hasta 9.584.566 hasta octubre pasado.
Estos retrocesos, tanto de empleadores como de empleados, se explican por las desvinculaciones, retiros voluntarios y cesantías en el sector público y privado en un contexto en el que el consumo no repuntó por la suba del desempleo, caída de ingresos de las familias y reducción del dinero disponible para la compra de alimentos o vestimenta por el mayor peso que absorbieron las tarifas de los servicios, como electricidad, gas, prepagas o expensas.
A octubre, el mayor número de empresas en actividad corresponden al comercio al por mayor y menor (145.136), agricultura, ganadería y pesca (51.751), industria manufacturera (47.384) y asociaciones y servicios (41.556).
En términos de empleo, las mayores pérdidas entre noviembre 2023 y octubre 2025 corresponden a la Administración Pública, Defensa y Seguridad Social (- 83.014 empleados), construcción (- 74.359), industria manufacturera (- 64.019) y Servicios de transporte y almacenamiento (- 44.812), de acuerdo a CEPA en base a los datos de la SRT.
Un informe elaborado por Argentinos por la Educación junto a investigadores del MIT revela que dos de cada tres estudiantes recurren a la IA para hacer tareas escolares. Especialistas destacan su potencial para personalizar la enseñanza, pero advierten sobre el desarrollo del pensamiento crítico y la autonomía intelectual
La inteligencia artificial ya no es el futuro de la educación: es su presente. Según datos de UNICEF y UNESCO, el 76% de los niños y adolescentes argentinos de entre 9 y 17 años conoce herramientas de IA generativa como ChatGPT, y el 58% ya las ha utilizado. El dato más revelador dos de cada tres estudiantes (66%) las emplean para resolver trabajos escolares.
Estos números forman parte del informe “Inteligencia artificial en la educación: desafíos y perspectivas”, elaborado por María Sol Alzú y Martín Nistal de Argentinos por la Educación, junto a Andrés Salazar-Gómez y Sanjay Sarma, investigadores de la Universidad de Massachusetts (MIT). El documento analiza las oportunidades y los riesgos que implica la expansión de estas tecnologías en el sistema educativo argentino.
Además del uso académico, los estudiantes recurren a la IA para buscar información sobre temas de interés (44%), experimentar con su funcionamiento (33%) y entretenerse (24%). Una realidad que obliga a repensar el modelo educativo tradicional.
Un aliado para los docentes
Para los educadores, la IA promete aliviar la carga administrativa. La generación automatizada de contenidos permite crear ejercicios y actividades personalizadas en minutos, mientras que los reportes automatizados transforman datos de desempeño en información útil para detectar dificultades y diseñar intervenciones más precisas.
En la gestión institucional, las plataformas analíticas pueden procesar información masiva sobre matrícula, asistencia y recursos, optimizando la planificación escolar. Los sistemas de alerta temprana, que emplean algoritmos de aprendizaje automático, detectan patrones de inasistencia o bajo rendimiento que anticipan el riesgo de abandono escolar, permitiendo intervenciones oportunas.
Los riesgos que encienden las alarmas
Sin embargo, el documento dedica un apartado central a los peligros asociados al avance de la IA. Entre los principales riesgos figuran el aprendizaje superficial, la disminución del pensamiento crítico, el aislamiento social, la deshonestidad académica y los sesgos algorítmicos.
“El principal riesgo de la IA para el aprendizaje es el epistémico. A la vez que acelera la adquisición de conocimiento, puede distorsionar la comprensión”, advierte Alejandro Artopoulos, director del Centro de Innovación Pedagógica de la Universidad de San Andrés. Y subraya: “Es clave desarrollar competencias emergentes críticas y creativas primero en los docentes y luego en los estudiantes. No hay atajos ni nativos digitales con la IA”.
Andrés Salazar-Gómez, investigador del MIT, sostiene que “la familiaridad no significa necesariamente que sean usuarios críticos y responsables, ni que conozcan el verdadero impacto que esta tecnología tiene en sus vidas, en su desarrollo cognitivo y emocional, y en su futuro en la sociedad. La alfabetización en IA nos da la capacidad de entender y controlar la tecnología; sin ella, será la IA —y quienes sí han sido alfabetizados— la que nos controle”.
Agustina Brizio, coordinadora de innovación y tecnologías digitales de Asuntos del Sur, advierte sobre “riesgos relevantes vinculados a los sesgos de los modelos, la pérdida de pensamiento crítico y dinámicas como la validación constante o la psicofancia, particularmente problemáticas en edades tempranas”.
La urgencia de marcos regulatorios
Santiago Siri, presidente de Democracy Earth Foundation, es contundente: “La IA ya está en el aula, nos guste o no. El punto no es prohibirla ni celebrarla como magia: es diseñar alfabetismo en IA, reglas claras y supervisión humana para que la personalización no se convierta en desigualdad, y para que la ‘muleta’ no termine reemplazando el pensamiento crítico”.
Andrés Rieznik, doctor en Física y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella, resalta que “las IAs amplifican la diferencia en la capacidad de generar valor entre quienes tienen un entendimiento profundo sobre los temas y quienes sólo hicieron un curso corto. Las personas y países que se preparen para ese futuro, invirtiendo en aprendizaje de calidad, serán quienes decidan los destinos de la humanidad”.
Diego López Yse, fundador de Eleva y docente e investigador en IA, plantea una crisis de validación: “Si una IA puede obtener una calificación en lugar de un estudiante, esa nota ya no certifica aprendizaje. Necesitamos un enfoque sistémico que garantice que la IA funcione como palanca para el desarrollo humano y no como un acelerador de atajos cognitivos”.
Emiliano Pereiro, Jefe de Pensamiento Computacional e Inteligencia Artificial en CEIBAL, considera que “este informe constituye un aporte clave para el debate educativo actual, al ofrecer evidencia clara sobre el impacto de la inteligencia artificial en la educación. La IA ya está siendo utilizada masivamente por estudiantes y docentes, aun cuando el sistema educativo todavía no ha definido de manera explícita cómo acompañar ese proceso”.
El informe concluye que resulta urgente desarrollar marcos normativos que aseguren la supervisión humana, la equidad y la transparencia en el uso de la inteligencia artificial en todos los niveles educativos. La pregunta ya no es si la IA llegará a las aulas, sino cómo garantizar que su implementación potencie el aprendizaje sin comprometer el desarrollo integral de los estudiantes.